DEL LIBRO AL HIPERTEXTO por María Alicia Demársico
Las nuevas tecnologías introdujeron infinidad de cambios en la vida cotidiana, tanto tecnológicos como culturales, modificaron la manera de contactarse con los demás, entender el tiempo y el espacio, de aprender y de enseñar en las escuelas, también cambiaron los modos de manejarse en el trabajo y hasta en el descanso. Demostraron que no siempre la cultura de los adultos es la que se puede arrogar el dominio de todos los saberes ya que los jóvenes los aventajan en flexibilidad y apertura para la apropiación de los nuevos conocimientos que conlleva la tecnología.
Es por esto que Nicholas Burbules habla de APRENDIZAJE UBICUO, gracias a la portabilidad y a la posibilidad de poseer conexión inalámbrica, el aprendizaje puede suceder en cualquier momento y lugar. Por lo tanto el desafío es repensar el rol de la escuela que, antes de la revolución informática, había detentado el centro del poder educativo: tenía el monopolio del aprendizaje. Ahora el panorama se ha expandido y en muchas ocasiones docentes y alumnos comparten sus dudas y una postura de aprendices que a algunos aún les resulta incómoda
Sin embargo, la escuela no es una entidad abstracta, existen “las escuelas” cuyas aulas son heterogéneas. Por lo tanto, lo que señala muy bien Nicholas Burbules puede ser factible en algunas y no en otras por las diversas características de cada una.
En algunas escuelas los alumnos tienen naturalizado el uso de Internet (desde que nacieron) porque sus padres les proveyeron dispositivos, pero no ven esta ventaja como una ventana al mundo del conocimiento. Al revés, en este último tiempo nos hallamos frente al fenómeno de que los estudiantes más jóvenes sólo entienden el uso de los dispositivos con Internet para acceder a redes sociales o juegos on line. Hasta parece haber caducado la comunicación a través de los correos electrónicos. Es decir que, aunque los docentes estén capacitados para acompañar la formación de los chicos y estén dispuestos a ceder el sitio del control, se hallan al frente de aulas en las que las Tics para trabajos escolares, suelen resultar tan aburridas como un libro.
Por lo tanto es muy cierta la afirmación de Nicholas Burbules acerca de la importancia de la producción de un ambiente de aprendizaje -por parte del docente- en el que las estrategias didácticas entusiasmen a los chicos ya tan llenos de pantallas y tecnología. Como hallar información de calidad en internet no suele ser fácil, los alumnos provenientes de hogares en lo que la computadora es de uso habitual, suelen seguir valorando al viejo y querido libro (aunque no lean)
Como señala Nicolás Nóbile[i]: “Las nuevas tecnologías y los nuevos medios no anulan ni destruyen a las anteriores, sino que los refuerzan a través de una transformación radical”. En el caso de los libros la validación de la verdad está dada por el currículum del autor, las notas a pie de página, el aparato crítico, la editorial que lo pone a la venta, etc.
Los autores literarios han señalado a través de la historia que un libro surge de otros y puede remitir a una larga cadena, las redes se tendían en la imaginación o los saberes de los autores y así se transmitían a discípulos o lectores. A partir de los ’60 se buscó romper la linealidad, la secuencialidad, pero como recurso literario. Esto que se intentó a través de los artificios literarios llegó a su máxima expresión con el texto electrónico.
El hipertexto propone la articulación de un texto con otros a través de lo que se llama hipervínculos. Quien acceda a uno estará haciendo una lectura no secuencial y se estará alejando de las lógicas del libro.
Nóbile señala que el texto electrónico borra la idea entre original y copia para dar lugar a la reproducción, apropiación y manipulación- que en parte adelantara bastante la profusión de fotocopias. Este autor habla del estallido del texto en pedazos, en fragmentos que son reutilizados.
El hipertexto significa la pérdida del poder, la sesión del control por parte de los maestros a los alumnos. Ya no se puede señalar como en el libro, no hay un orden temático, o si lo hay es factible que no se siga porque “los nativos digitales tienen una propensión natural a la lectura descentrada, multilineal y expandida”, no sólo será lectura de texto lo que se encontrará en Internet, suele venir asociada con imágenes y fragmentos de videos. El texto solo en pantalla resulta aburrido a los ojos contemporáneos.
Los textos en Internet estarán mejor calificados según la cantidad de visitas que tengan, esto conlleva necesariamente que también tengan mucho hipervínculos. De esta manera son captados con más rapidez por los motores de búsqueda de las empresas comerciales que operan en la web, que son las avenidas por las cuales suele circular lo que más se ve o lee.
La juventud contemporánea pertenece a la primera generación que no se socializó únicamente con un medio lineal de aprendizaje, por eso sus lógicas son la imprevisibilidad, las imágenes variadas, el eclecticismo y la velocidad. Internet sirvió para crear nuevas nociones de tiempo y de espacio con posibilidades de interacción social que desdibujan los límites de lo real y lo virtual. En este sentido los alumnos se alejan de las subjetividades de sus docentes, sin embargo siguen necesitando la guía de maestros y profesores para aprender a elegir, valorar y juzgar dentro del universo de los medios
Qué significativo esto que señalás Alicia:"El hipertexto significa la pérdida del poder, la sesión del control por parte de los maestros a los alumnos". El profesor ostentaba el poder del conocimiento frente a sus alumnos y en el aula, aunque sabemos que esto no es siempre tan así; pero ahora con el ingreso de las TIC, el profesor deberá tener en cuenta que el conocimiento tiene
ResponderEliminarprocedencia y no cabe más el "porque lo digo yo". Con sólo ingresar en algún sitio web confiable el alumno/a podrá hallar información pertinente, adecuada y abundante.
Marcela